¿Sabes qué tu tipo de piel te hace más o menos susceptible a los efectos del sol o al cáncer de piel?
Los tipos de piel, en función de su tonalidad, se engloban en seis grupos o fototipos, en función de su tonalidad: las más pálidas (I y II) presentan más riesgo de cáncer de piel y son más fotosensibles, mientras que en las más oscuras (V y VI) este es menor, lo que no quiere decir que no deban protegerse.
Tipo de piel I
Si jamás te bronceas y es muy habitual que te quemes a causa del sol, es probable que tu piel sea de este tipo. Usa un buen protector solar con FPS (Factor de Protección Solar) de 50 o total, ya que tu piel es más vulnerable al melanoma y otros tipos de cáncer de piel. Es más, lo más recomendable para protegerte del sol es evitarlo buscando siempre la sombra, sobre todo durante las horas de máxima radiación ultravioleta (entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde). También debes poner especial cuidado en hacer revisiones dermatológicas al menos una vez al año y prestar atención a cualquier lunar o mancha sospechosa.
Tipo de piel II
Es una piel ligeramente más pigmentada que la de tipo I, pero también es habitual que sufra quemaduras a causa del sol, y rara vez se broncea. Por eso, si perteneces a este grupo, los consejos son los mismos que en el caso anterior, debes usa protectores solares faciales y corporales con alto FPS y evitar el sol durante las horas de más radiación. De este modo contribuirás a prevenir el desarrollo del cáncer de piel.
Tipo de piel III
Si tienes este tipo de piel te bronceas de forma gradual, pero a veces también te quemas a causa del sol. Aunque tu fototipo sea algo más resistente a la radiación, sigue siendo susceptible al daño, por lo que debes protegerte de la misma manera para prevenir el desarrollo del cáncer de piel.
Tipo de piel IV
Si tu piel pertenece a este grupo, te broncearás con facilidad y no te quemarás de forma habitual. Sin embargo, no estás libre de riesgo: usa protector solar facial y corporal de protección media y evita el sol durante las horas de mayor radiación. Del mismo modo que en los casos anteriores, presta atención a manchas sospechosas en tu piel y realiza una vez al año revisiones dermatológicas.
Tipo de piel V
Este tipo de piel se broncea fácilmente, y casi nunca se quema. Si es tu caso, no dejes de utilizar protección solar, ya que puedes prevenir el fotoenvejecimiento causado por los rayos UV tipo A. También es importante realizar las revisiones anuales ya que este tipo de pieles pueden desarrollar melanoma lentiginoso acral, que por lo general aparece en zonas del cuerpo no expuestas al sol, y su detección suele ser tardía.
Tipo de piel VI
El fototipo de piel VI corresponde a personas de piel muy oscura. ¿Significa esto que no tienen riesgo de desarrollar cáncer de piel? Lamentablemente, no. Como acabamos de comentar, existen cánceres de piel que son más frecuentes en pieles oscuras, por eso siempre es importante seguir las recomendaciones básicas como las que vemos en esta infografía. The Skin Cancer Foundation.

Con información Veritas





