( El Portal).-A pocos días de que inicie la Copa Mundial de la FIFA 2026, los tres países anfitriones —México, Estados Unidos y Canadá— aceleran los preparativos para recibir el evento deportivo más grande de la historia, una edición que reunirá a 48 selecciones nacionales y más de un centenar de partidos distribuidos en 16 ciudades sede.
Las autoridades de las tres naciones trabajan en los últimos ajustes relacionados con seguridad, movilidad, transporte, atención a visitantes y coordinación internacional, ante la llegada de millones de aficionados provenientes de todo el mundo. La magnitud del torneo ha obligado a implementar operativos sin precedentes para garantizar el desarrollo seguro de la competencia.
En México, las ciudades de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey concentran los esfuerzos para atender la demanda de movilidad y servicios durante las semanas mundialistas. Entre los principales retos identificados se encuentran el tráfico vehicular, las lluvias de temporada y la logística para el traslado de aficionados entre estadios, hoteles y zonas turísticas.
Por su parte, Estados Unidos enfrenta desafíos relacionados con la seguridad fronteriza, el control migratorio y la coordinación de agencias federales y estatales para la protección de estadios, centros de entrenamiento y zonas de concentración masiva de aficionados. Autoridades estadounidenses han señalado que se trata del operativo de seguridad más complejo realizado para un evento deportivo en territorio norteamericano.
Canadá también afina detalles en materia de transporte, infraestructura y recepción de visitantes, en una organización conjunta que ha requerido meses de coordinación trilateral entre los tres gobiernos anfitriones.
A la par de los preparativos deportivos, diversos factores sociales y políticos generan atención internacional. En México continúan algunas movilizaciones sindicales que coinciden con la recta final rumbo a la inauguración del torneo, mientras que cuestiones diplomáticas y migratorias han generado retos adicionales para algunas delegaciones participantes.
Pese a estos desafíos, los organizadores mantienen la confianza en que el Mundial 2026 marcará un precedente histórico por su dimensión, alcance global y capacidad de organización conjunta entre tres países. La cuenta regresiva ha comenzado y Norteamérica se prepara para recibir los ojos del mundo en una de las ediciones más ambiciosas que haya tenido el futbol internacional.
Redacción





