( El Portal).-El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entra en una etapa decisiva rumbo a su primera revisión formal desde que entró en vigor en julio de 2020, en un proceso que podría definir el rumbo económico y comercial de Norteamérica durante los próximos años.
De acuerdo con el calendario previsto por las tres naciones, el próximo 1 de julio iniciará formalmente la revisión conjunta del acuerdo comercial, mecanismo contemplado desde su creación para evaluar su funcionamiento y determinar su continuidad o posible extensión.
Previo al arranque oficial, autoridades mexicanas y estadounidenses concluyeron una nueva ronda de conversaciones técnicas y políticas enfocadas en construir posiciones comunes antes del encuentro trilateral.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó recientemente que México y Estados Unidos cerraron una etapa preparatoria en la que se abordaron asuntos considerados estratégicos para ambas economías, entre ellos reglas de origen, industria automotriz, agricultura, seguridad económica y mecanismos regulatorios.
Uno de los puntos centrales de la discusión será el fortalecimiento de las cadenas productivas regionales y la reducción de dependencia de proveedores externos, especialmente en sectores industriales considerados estratégicos.
Especialistas consideran que el escenario más probable es que el tratado se mantenga vigente, aunque no descartan ajustes impulsados principalmente por Estados Unidos, país que ha planteado mayores exigencias para elevar el contenido regional en industrias clave y fortalecer su producción interna.
La revisión del T-MEC ocurre además en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, procesos de relocalización industrial (nearshoring), competencia económica con China y nuevas discusiones sobre seguridad y migración dentro de América del Norte.
De acuerdo con el mecanismo establecido en el propio tratado, si los tres países alcanzan consenso durante esta revisión, el acuerdo podría extender su vigencia por 16 años adicionales. En caso contrario, permanecería activo y entraría en un esquema de revisiones periódicas.
Para México, el resultado de esta etapa será determinante debido a la alta integración comercial con Estados Unidos, destino de aproximadamente ocho de cada diez dólares exportados por el país.
En las próximas semanas continuarán las reuniones técnicas y políticas para definir los ajustes y compromisos que marcarán el futuro del principal bloque económico de la región.
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