México cerró la fase de grupos del Mundial 2026 con una victoria contundente por 3-0 ante la República Checa en el estadio Azteca, confirmando su liderato del Grupo A y su pase a los dieciseisavos de final. En contraste, el conjunto europeo llegaba obligado a sumar para mantener vivas sus aspiraciones, pero terminó pagando errores defensivos que condicionaron el partido.
El primer gol llegó tras una acción que redimió a Luis Romo. El mediocampista recuperó el balón en el centro del campo y filtró un pase por la derecha con más determinación que precisión. Mateo Chávez tomó la jugada, levantó la cabeza y, con gran calma, esperó el movimiento del portero Matej Kovar antes de definir con un toque sutil para el 1-0. El Azteca respondió a su manera, con una celebración eufórica.
México amplió la ventaja en el minuto 62 con una jugada que expuso nuevamente las fragilidades defensivas de la República Checa. El joven Gilberto Mora, de apenas 17 años, condujo con libertad y sorprendió con un pase creativo hacia Jorge Sánchez. La acción derivó en una serie de rebotes tras la salida de Kovar, incluyendo un despeje desafortunado de Tomas Holes que terminó beneficiando a Julián Quiñones, quien solo tuvo que empujar el balón al fondo de la red.
Con el 2-0 en el marcador, ambos equipos movieron el banquillo. México dio ingreso a Obed Vargas y Santiago Giménez, mientras que la República Checa intentó reaccionar con la entrada de Tomas Soucek y Patrik Schick, modificando su estructura a una línea de cuatro defensores. Sin embargo, los ajustes no lograron cambiar la dinámica del encuentro.

En el tramo final, justo en los minutos de descuento, Alvaro Fidalgo dispara un potente derechazo que se convierte en el tercer gol mexicano.
También hubo espacio para la historia con la entrada del portero mexicano Guillermo Ochoa, quien sumó minutos en su sexto Mundial ante la ovación del público. El defensa Edson Álvarez, por su parte, vio la tarjeta amarilla en un cierre de partido más controlado por México, que manejó la ventaja sin sobresaltos.
El final del partido confirmó el triunfo del “Tri”, que avanza con autoridad a la siguiente ronda y deja buenas sensaciones de cara a la fase eliminatoria.
Guillermo Ochoa, portero estrella de la selección mexicana, ingresa al partido
Al minuto 74, las cámaras captaron a Guillermo Ochoa calentando, y de inmediato la expectativa se apoderó de las gradas. Tres minutos después, la escena se convirtió en historia: el legendario guardameta ingresó al campo en sustitución de Raúl Rangel, desatando una ovación ensordecedora de la afición mexicana entrando a participar en su sexto Mundial.

Con 40 años, Ochoa volvió a pisar el escenario mítico del estadio Azteca. Su entrada no solo representa longevidad, sino también consistencia y vigencia en una posición que exige reflejos, liderazgo y carácter.
El ingreso se dio con el marcador 2-0 a favor de México frente a la República Checa, un contexto ideal para rendir homenaje a una carrera histórica. Ochoa sumó así su aparición número 153 con la selección nacional, ampliando un legado que incluye participaciones mundialistas desde Alemania 2006, aunque en sus primeros torneos no tuvo minutos en cancha.
Agencias





