Bagdad (EFE).- Más de 10 millones de personas participaron ayer, miércoles, en el cortejo fúnebre del que fue el líder supremo de Irán Alí Jameneí en las provincias iraquíes de Nayaf y Karbala, antes de que su féretro fuera trasladado de vuelta a Irán.
Según un comunicado de la oficina del primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, estas cifras de asistencia corresponden a «estadísticas preliminares».
El Comité Supremo de Organización activó un plan de seguridad integral coordinado entre las autoridades de Bagdad y Teherán que permitió gestionar a las masas sin que se registraran «incidentes de importancia».
El cuerpo de Jameneí, junto a los de otros cuatro miembros de su familia, partió hoy a las 08.30 hora local (5.30 GMT) desde el Aeropuerto Internacional de Nayaf con destino a la ciudad iraní de Mashhad, segunda ciudad más grande del país, donde será enterrado.

El que fue líder supremo de la República Islámica fue asesinado el pasado 28 de febrero durante los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, en el primer día de la guerra iniciada por ambos países contra la nación persa.
La despedida de Alí Jameneí
De acuerdo con los vídeos difundidos por la Movilización Popular, grandes multitudes se empujaban y se abrían paso para acercarse al féretro.
Los cuerpos de Jameneí y varios miembros de su familia llegaron ayer al Aeropuerto Internacional de Nayaf en una ceremonia oficial presidida por el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi.
Una vez concluidos los ritos en ambos santuarios en Kerbala, el cuerpo regresará por la misma ruta a Nayaf y de allí a Irán.
Jameneí, asesinado en el primer día de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, será enterrado finalmente el jueves en su ciudad natal de Mashad, la más sagrada del país por albergar el mausoleo del imán Reza, el octavo imán del chiismo.
Con información EFE





