La actividad eruptiva del Volcán de Fuego continúa este miércoles con una disminución gradual en su intensidad, aunque las autoridades mantienen la alerta máxima debido al riesgo de flujos piroclásticos, caída de ceniza y lahares provocados por las lluvias en las zonas cercanas.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), el coloso sigue registrando emisiones de gases, ceniza y material incandescente, mientras los monitoreos indican que la fase eruptiva podría continuar durante las próximas horas, aunque con una tendencia a disminuir. Sin embargo, el organismo advirtió que las condiciones pueden cambiar rápidamente, por lo que mantiene vigilancia permanente.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) informó que la emergencia ha dejado más de 29 mil personas afectadas, principalmente en los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, donde permanecen vigentes las alertas rojas. Hasta el momento, alrededor de mil 700 habitantes han sido evacuados y trasladados a albergues temporales como medida preventiva.
Las autoridades también mantienen cerrada la Ruta Nacional 14, una de las principales vías de comunicación de la región, debido al peligro que representan los flujos de material volcánico y la acumulación de ceniza. Asimismo, continúan suspendidas las clases presenciales en varios municipios cercanos al volcán para proteger a estudiantes y personal educativo.
Uno de los principales riesgos en las próximas horas son los lahares, corrientes de lodo, rocas y ceniza que pueden generarse por las lluvias sobre los depósitos volcánicos. Las autoridades exhortaron a la población a mantenerse alejada de las barrancas cercanas al volcán y seguir únicamente la información emitida por los organismos oficiales.
El Gobierno de Guatemala señaló que, a diferencia de la tragedia ocurrida en 2018, cuando una erupción del Volcán de Fuego dejó cientos de víctimas, en esta ocasión la respuesta preventiva permitió realizar evacuaciones anticipadas y activar los protocolos de emergencia con mayor rapidez. Equipos de protección civil continúan brindando atención a las familias albergadas y monitoreando la evolución del fenómeno.
Redacción





