Culiacán, Sinaloa.— Sinaloa enfrenta este lunes una nueva definición política luego de que el Congreso del Estado aprobó por unanimidad la segunda solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya, apenas unas horas después de su breve regreso a la gubernatura.
La Diputación Permanente autorizó el domingo 23 de agosto una licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días, con lo que Rocha Moya vuelve a separarse formalmente del Ejecutivo estatal. La decisión fue respaldada por los nueve integrantes de la Permanente que participaron en la votación.
Congreso acelera la sucesión
La salida de Rocha Moya abrió inmediatamente el proceso para determinar quién quedará al frente del Gobierno de Sinaloa.
El Congreso convocó a una sesión pública extraordinaria para este lunes 24 de agosto, inicialmente prevista para las 11:00 horas, pero posteriormente adelantada a las 8:00 de la mañana, con el objetivo de analizar y votar la designación de la persona que ocupará la gubernatura interina.
La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación tiene a su cargo el procedimiento para presentar una propuesta ante el Pleno.
Hasta el cierre de esta información, no existía una propuesta definitiva públicamente confirmada para el cargo, por lo que la definición corresponde al Congreso estatal.
Yeraldine Bonilla, nuevamente entre las posibilidades
Uno de los nombres que vuelve a aparecer en el escenario es el de Yeraldine Bonilla Valverde, quien ya ocupó de manera interina la gubernatura después de la primera licencia de Rocha Moya.
Sin embargo, sectores de oposición han planteado que la persona que llegue al Ejecutivo estatal debe contar con independencia respecto al grupo político de Rocha Moya, por lo que la designación podría generar un nuevo debate dentro del Legislativo sinaloense.
Rocha estuvo poco más de un día al frente del estado
El nuevo escenario se produjo después de un episodio político inusual.
Rocha Moya retomó sus funciones como gobernador el viernes 21 de agosto, después de permanecer alrededor de 112 días separado del cargo. Su regreso duró poco más de 30 horas.
El sábado 22 de agosto presentó nuevamente una solicitud de licencia, esta vez con carácter indefinido. Posteriormente, el Congreso recibió la petición y el domingo la aprobó.
Con esta nueva separación, el Poder Legislativo estatal debe garantizar la continuidad de la administración mientras permanece vigente la licencia.
Un estado bajo presión política y de seguridad
La nueva crisis política ocurre mientras Sinaloa continúa enfrentando una complicada situación de seguridad y una fuerte presión institucional.
El caso de Rocha Moya también permanece relacionado con investigaciones y señalamientos provenientes de Estados Unidos, acusaciones que el propio gobernador ha rechazado.
La decisión de volver al cargo y posteriormente solicitar otra licencia generó incertidumbre sobre la conducción del estado y abrió nuevamente el debate sobre quién debe encabezar el Ejecutivo sinaloense durante este periodo.
Lo que sigue este lunes
El punto central de la jornada será la sesión extraordinaria del Congreso de Sinaloa.
Los legisladores deberán definir a la persona que ocupará de manera interina la gubernatura, tomarle protesta y establecer así quién estará al frente del Poder Ejecutivo mientras permanezca vigente la licencia de Rubén Rocha Moya.
La decisión será clave para determinar el rumbo político inmediato de Sinaloa y podría marcar una nueva etapa en la administración estatal.
Redacción





