Peste neumónica: qué es, cómo se contagia y cuáles son sus síntomas

La enfermedad es causada por la bacteria Yersinia pestis y requiere atención médica inmediata

La peste neumónica es una forma grave de peste que afecta principalmente a los pulmones y es causada por la bacteria Yersinia pestis. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de la forma más virulenta de esta enfermedad y puede transmitirse de una persona a otra mediante partículas respiratorias, aunque actualmente los casos humanos son poco frecuentes.

La peste es una enfermedad zoonótica que generalmente circula entre pequeños mamíferos y las pulgas que los parasitan. Las personas pueden infectarse principalmente por la picadura de una pulga infectada, por contacto directo con tejidos o líquidos corporales contaminados de animales infectados o, en el caso específico de la peste neumónica, al inhalar partículas respiratorias procedentes de una persona o animal enfermo.

¿Cómo se contagia la peste neumónica?

La transmisión entre personas ocurre cuando alguien con peste neumónica expulsa partículas respiratorias que contienen la bacteria, principalmente al toser. Para que se produzca el contagio generalmente debe existir contacto cercano con la persona enferma. Los CDC señalan que la transmisión entre personas se produce por gotículas respiratorias y que no se comporta como enfermedades que permanecen suspendidas en el aire durante largos periodos.

También existe la llamada peste neumónica secundaria, que puede presentarse cuando una infección de peste bubónica o septicémica no recibe tratamiento y la bacteria llega posteriormente a los pulmones.

¿Cuáles son los síntomas?

La peste neumónica puede comenzar rápidamente y provocar fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad, tos, dificultad para respirar y dolor en el pecho. En algunos casos puede presentarse tos con sangre o mucosidad acuosa. El periodo de incubación puede ser muy corto y, después de la inhalación de la bacteria, los síntomas pueden aparecer incluso alrededor de un día después.

La OMS advierte que, sin tratamiento, la peste neumónica puede ser mortal en poco tiempo. Sin embargo, la enfermedad puede tratarse eficazmente con antibióticos cuando se diagnostica y atiende de manera oportuna.

¿Es la misma enfermedad que la peste negra?

La peste neumónica forma parte de las tres principales formas clínicas de la peste, junto con la peste bubónica y la peste septicémica. La bacteria responsable es la misma: Yersinia pestis. La llamada peste negra, que provocó grandes epidemias durante la Edad Media, estuvo relacionada con esta misma bacteria, aunque las formas de transmisión y las circunstancias epidemiológicas fueron diferentes.

¿Cómo prevenirla?

Las medidas de prevención incluyen evitar el contacto con animales enfermos o muertos, reducir la exposición a pulgas y no manipular tejidos o líquidos corporales potencialmente infectados sin protección. En caso de contacto cercano con una persona diagnosticada con peste neumónica, las autoridades sanitarias pueden indicar medidas de vigilancia y tratamiento preventivo.

La peste continúa existiendo de manera natural en determinadas regiones del mundo, pero actualmente es una enfermedad poco frecuente y puede curarse con antibióticos cuando se detecta y trata a tiempo.

Redacción

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