El costo de la canasta alimentaria en México aumentó durante agosto, con un mayor impacto en las zonas urbanas, donde registró un incremento anual de 4.5 por ciento, mientras que en el ámbito rural el aumento fue de 3.2 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El incremento estuvo impulsado principalmente por el aumento en los precios de la cebolla, la papa y los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, productos y servicios que tuvieron una importante incidencia en el comportamiento de la canasta durante el octavo mes del año.
La cebolla registra el mayor incremento
Entre los productos que más presionaron el costo de la canasta destacó la cebolla, cuyo precio utilizado en la medición registró un incremento anual de 66.7 por ciento.
La papa también presentó un aumento considerable, con una variación anual de 44.1 por ciento.
El tercer componente destacado fueron los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, que registraron un incremento anual de 5.9 por ciento.
El INEGI precisa que estos porcentajes corresponden a las variaciones de precios utilizadas para calcular las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), por lo que no representan necesariamente el precio que todos los consumidores encuentran en los establecimientos comerciales.
¿Cuánto cuesta la canasta alimentaria?
Durante agosto, el valor mensual de la canasta alimentaria fue de mil 910.78 pesos por persona en el ámbito rural, frente a los mil 850.73 pesos registrados en agosto de 2025.
En las zonas urbanas, el costo alcanzó 2 mil 562.58 pesos mensuales por persona, contra 2 mil 452.05 pesos un año antes.
Esto representa un aumento de aproximadamente 60 pesos en el ámbito rural y 110.53 pesos en las ciudades en comparación anual.
El aumento urbano supera la inflación
El incremento de la canasta alimentaria en las ciudades también llamó la atención porque se ubicó por encima de la inflación general anual de agosto, que fue de 3.3 por ciento.
Mientras la canasta alimentaria urbana aumentó 4.5 por ciento, la rural registró un incremento de 3.2 por ciento, ligeramente por debajo de la inflación general.
También aumenta la canasta alimentaria y no alimentaria
La presión sobre el gasto de los hogares no se limitó a los alimentos.
La Línea de Pobreza por Ingresos, que contempla tanto la canasta alimentaria como bienes y servicios no alimentarios, aumentó 3.6 por ciento anual en las zonas rurales y 3.9 por ciento en las urbanas.
En términos monetarios, esta línea alcanzó 3 mil 515.33 pesos mensuales por persona en el ámbito rural y 4 mil 905.33 pesos en las ciudades.
¿Qué significa para las familias?
Los datos muestran que el gasto necesario para cubrir las necesidades alimentarias continúa aumentando, particularmente en las ciudades.
Aunque productos como la cebolla y la papa registraron incrementos anuales muy superiores a la inflación general, el comportamiento de la canasta responde al conjunto de productos y servicios considerados por el INEGI y no únicamente a estos alimentos.
El incremento representa una presión adicional para los hogares, especialmente aquellos cuyos ingresos tienen poco margen para absorber aumentos en alimentos, transporte, educación y otros gastos básicos.
Redacción





