( El Portal).-El Estrecho de Ormuz, un angosto paso marítimo ubicado entre Irán y Omán, se ha convertido nuevamente en el centro de la tensión internacional debido a los recientes conflictos en Medio Oriente. Su relevancia no es menor: se trata de la arteria energética más importante del planeta.
De acuerdo con diversos organismos internacionales, alrededor del 20% del petróleo mundial —equivalente a más de 20 millones de barriles diarios— transita por esta ruta estratégica. Además, por este paso circula más del 25% del gas natural licuado global, lo que lo convierte en un eje fundamental para el suministro energético internacional.
La importancia del estrecho radica también en que es la principal salida marítima del petróleo del Golfo Pérsico, región que concentra algunos de los mayores productores del mundo como Arabia Saudita, Irak, Kuwait y Qatar. Sin esta vía, gran parte de la producción energética global quedaría prácticamente aislada.
Impacto económico global
Los efectos de cualquier interrupción en Ormuz son inmediatos. En las últimas semanas, la tensión militar ha provocado:
- Caídas de hasta 90–95% en el tráfico marítimo en la zona.
- Incrementos en los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril.
- Aumentos de hasta 10% en los costos energéticos globales.
Además, no existen alternativas suficientes para sustituir esta ruta. Los oleoductos disponibles solo pueden transportar un tercio del volumen habitual, dejando sin reemplazo cerca de 10 millones de barriles diarios.
Dependencia de Asia y vulnerabilidad global
Otro dato clave es que más del 80% del petróleo que pasa por Ormuz tiene como destino Asia, especialmente países como China, India, Japón y Corea del Sur. Esto convierte a la región asiática en la más vulnerable ante cualquier cierre del estrecho, aunque las consecuencias impactan a toda la economía global.
Un punto geopolítico estratégico
Más allá de lo económico, el Estrecho de Ormuz es una herramienta de presión geopolítica. Irán, que controla parte de la zona, ha amenazado en varias ocasiones con bloquear el paso como respuesta a conflictos internacionales, lo que podría desencadenar una crisis energética mundial.
En este contexto, expertos coinciden en que Ormuz no solo es una ruta comercial, sino un “cuello de botella” crítico cuya estabilidad determina el comportamiento de los mercados, la inflación global y el crecimiento económico.
El Estrecho de Ormuz no es solo un paso marítimo: es el eje del sistema energético mundial. Su
Redacción
Síguenos en nuestras redes sociales
Tu voz en la conversación pública, deja tu comentario de esta noticia
En nuestro compromiso con el periodismo participativo, te invitamos a compartir tu opinión sobre los temas que marcan nuestra realidad: política, seguridad, sociedad y actualidad viral.
Tus comentarios contribuyen a una comunidad informada, crítica y respetuosa.
Por favor, mantén un tono constructivo y evita expresiones ofensivas. La pluralidad de ideas es bienvenida cuando se expresa con responsabilidad.








