Negocios familiares: Zombies andantes

Por: Daniel Rangel

Todas las grandes empresas que hoy vemos como emporios en sus diferentes giros comenzaron siendo changarritos pequeños conformados por 2 o 3 personas que eran amigos o familiares, por ejemplo, Apple con Steve Jobs y Steve Wozniak, Michelin con los hermanos Édouard y André Michelin o los supermercados Aldi con los hermanos Karl y Theo Albrecht, solo por mencionar unos cuantos. Ninguna empresa nace siendo un monstruo con ingresos millonarios o sucursales por todo el mundo, lo que nos enseña que todo lo pequeño, pero bien hecho, tiende a crecer por naturaleza.

¿Qué tan bueno es hacer un negocio con la familia?

La respuesta corta es: depende. No diré que es malo porque hay empresas familiares que funcionan muy bien, han crecido y se han expandido no solo en su región de origen, sino incluso en otros países.

Aunque no siempre da buenos resultados. Un caso que dio vuelta al mundo es el de los hermanos Dassler, que trabajando juntos, el contexto social en el que vivían los obligó a separarse. De ahí que Adolf crea la marca Adidas y Rudolf funda Puma. Aunque ambas empresas son reconocidas mundialmente con ingresos millonarios, los hermanos Dassler nunca volvieron a trabajar juntos e incluso se hacían bloqueos para dejar fuera del mercado la marca el uno del otro.

De los hermanos Dassler podemos aprender que el dinero no siempre es lo más importante. Si tienes tu cuenta bancaria con mucho dinero, pero perdiste parte de tu familia por diferencias en hacer negocio con ellos, no eres un fregón. Perdiste lo más importante: la familia y lamentablemente el dinero no te servirá de nada para sustituirlos.

EL DINERO NO SIEMPRE ES LO MÁS IMPORTANTE.

Aquí te menciono un caso de empresas reconocidas, pero seguramente tienes un hermano, un tío, o un primo que se asoció con otro familiar para poner una ferretería, una estética, una panadería, una carpintería o lo que sea y por X razones salieron de pleito, ya no se hablan y lo que parecía un negocio con futuro ahora es un rotundo fracaso.

Y bueno, ¿si hago mejor business con mis amigos?

Un error común es pensar que por llevarnos bien con nuestros amigos sería fabuloso trabajar con ellos y lamentablemente pocas veces resulta ser buena idea. No por llevarte bien con un amigo significa que al trabajar será igual. Trabajar implica una responsabilidad que tiene que cumplirse estés bien o mal con tu amigo.

Puede incluso ser tu mejor amigo, pero no significa que pueda ser tu mejor socio. Para hacer negocios debes buscar a personas que sean las más fregonas en lo que hacen si es que quieres que tu proyecto crezca.

No me malinterpretes, claro que hay amigos que ha formado sus negocios y han sabido manejar excelente la parte personal y laboral, pero por experiencia, son pocos los que lo logran.

Razones por las cuales es arriesgado trabajar con familia o amigos

· Es difícil ser parcial: por temor a que se fracture la relación familiar o de amistad no se le hacen ver las fallas a la contraparte y cuando por fin se llegan a comentar, la situación se toma como un asunto personal en lugar de profesional; o por otro lado, cuando son merecedores de una llamada de atención, la reprensión puede ser suave o inexistente.

¡Y qué decir de los logros celebrados con bombo y platillo adjudicados a la familia o al amigo equivocadamente!, quitándole mérito a los trabajadores ajenos a estos dos vínculos personales. Ausencia de compromiso: algunas personas sienten o creen que por el tipo de relación que se tiene con quien estamos haciendo negocio (cercana, de confianza) tienen privilegios y la contraparte dejará pasar por alto sus faltas solo por el vínculo que los une. Por ejemplo: no entregar las cosas a tiempo o simplemente no entregarlas. Se les tiene que “rogar” para que hagan algo cuando es una responsabilidad inherente a la chamba.

· No existe la ética ni profesionalismo: Se carece de reglamentos y protocolos que sirven como guías para saber qué hacer en determinados casos, por ejemplo: cuáles serían las sanciones por alguna falta cometida, cómo elegir al sucesor del negocio una vez que la cabeza actual no esté o cómo será la administración o repartición de los bienes adquiridos, solo por mencionar algunos ejemplos.

· Siempre habrá diferencias por la administración monetaria: El amor por el dinero es lo que lleva a la ruptura en las relaciones tanto familiares como de amistad. Es muy difícil que todos estén de acuerdo en cómo se maneja el dinero, en qué invertir, a quién se le debe pagar más, etc., y si alguien quiere tomar el control de la situación, no falta el comentario de “¿y a ti quién te nombró el líder?”.

· Ausencia de una cultura organizacional: Todos los puntos anteriores derivan de no tener una cultura organizacional clara. Así como cada país tiene una cultura (es decir, un conjunto de tradiciones, creencias, ideologías, etc.), todas las empresas también tienen una cultura organizacional que se refleja a través de los valores, normas, comportamientos, actitudes y eficacia en general de los empleados. Aunque no es la única forma, la cultura organizacional permite entender el comportamiento de los individuos y los grupos al interior de las organizaciones. ¿Y quién implanta la cultura? Pues los fundadores. Así como cuando recibes invitados en tu casa y se sujetan a las reglas que tienes, lo mismo en los negocios, a quien contrates lo tienes que capacitar para que esté en el mismo canal que tú.

Aspectos a tomar en cuenta antes de lanzarte “como el borras” para hacer negocio con familiares o amigos

· Conoce en diferentes contextos y facetas a tus amigos o familiares con los cuales quieres hacer negocio.

· No busques asociarte o juntarte con tus compas o tu familia solo porque “están a la mano”. Busca a los mejores en las áreas que necesites para tu negocio.

· Si ya te lanzaste a hacer business, te está yendo mal y sientes que la relación se puede romper con esas personas, como recomendación: córtala ahí. Si realmente quieres a esa(s) persona(s), vas a valorar más su amistad o su compañía que el dinero. Si te importa más el dinero, entonces busca la forma pacífica de recuperar tu parte.

Amigo date cuenta…

Hay muchos negocios familiares o de amigos que son como zombies que si bien no están muertos, sobreviven por alguna extraña razón con un montón de problemas tanto administrativos, de finanzas, personales; hay un ambiente laboral denso… Son más problemas que beneficios y por alguna extraña razón siguen vivos, lo cual no es ningún cumplido.

No te preocupes, seguramente ya la regaste intentando trabajar con alguien cercano y te fue mal; déjame decirte que experimentaste de una forma ruda, pero te dejó una lección valiosa de cómo no hacer las cosas.

Pero si apenas estás pensando en juntarte con alguien para hacer algún proyecto, seguramente esto te va a servir. Antes de hacer algo fíjate muy bien con quién te vas a asociar porque aun a las personas que tú consideras cercanas, suelen ser con las que más se batalla y no importa que sea tu hermano, tu primo o tu mejor amigo, pasa hasta en las mejores familias.

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