El medio Reforma afirma con contundencia que uno de los jueces de ese encuentro le reveló tremenda afirmación.
La tercera jornada de la Liga MX concluyó dejando una estela de polémica en varios de sus partidos. Entre los incidentes más destacados figuran el pelotazo de Paulo Víctor (Querétaro) a la jueza Katia Itzel García y la expulsión de Julián Carranza (Necaxa) bajo la estricta ‘Ley Prestianni‘. Sin embargo, en perspectiva, el hecho más grave ocurrió fuera de las canchas con las presuntas agresiones y amenazas sufridas por el cuerpo arbitral tras el encuentro entre Cruz Azul y Atlante.
Dicho encuentro, disputado en el Estadio Azteca y lleno de emociones, pasó rápidamente al olvido. Esto ocurrió luego de que el cuerpo arbitral, encabezado por el juez central Abraham Jesús Quirarte, denunciara públicamente haber sido agredido y amedrentado por elementos de la policía al término de los 90 minutos.
La gravedad real de los hechos trascendió gracias al diario Reforma, medio que dio a conocer que uno de los silbantes le confirmó a la periodista Alejandra Benítez que un elemento policial los había amenazado de muerte.
Aunque inicialmente trascendió como un simple altercado entre los elementos de seguridad y los árbitros, la magnitud del caso escaló de manera alarmante tras superarse los primeros minutos de tensión en el perímetro del estadio.
Los problemas habrían comenzado cuando la policía detuvo el vehículo de los árbitros tras detectar que el conductor intentó circular en sentido contrario, según un comunicado oficial emitido por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC CDMX).
“Me dijo que me iba a disparar”
La discusión fue subiendo de tono entre ambas partes y existen imágenes que confirman el altercado; tanto es así que en una de ellas se observa a Héctor Salvador Solorio, cuarto árbitro del partido, confrontar acaloradamente a los uniformados.
Sin embargo, la gravedad de los acontecimientos viene avalada por el reporte de Reforma, el cual cita que uno de los abanderados relató que un policía los amenazó directamente mientras abandonaban el inmueble. En la denuncia posterior, el colegiado ratificó el peso de las intimidaciones del uniformado: “Me dijo que me iba a disparar”.
Este hecho, de por sí sumamente grave, se añade a los altercados que sufrieron los árbitros con la policía al finalizar el encuentro. Presuntamente, el conflicto se originó porque las fuerzas del orden aseguraron haber encontrado bebidas alcohólicas en el vehículo oficial; sin embargo, los colegiados desmintieron categóricamente dicha versión al asegurar que solo transportaban botellas de suero hidratante.
No cabe la menor duda de que esta semana será más que movida para la Comisión de Árbitros de la FMF, organismo que tendrá que analizar a fondo estas amenazas policiales, así como la agresión que sufrió Katia García en el Querétaro vs. Tigres.
Con información de Marca.





