La oferta de puestos de nivel inicial pasó de crecer 9% a 3% entre 2021 y 2026, advierte el IMCO; la inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para la incorporación de jóvenes al mercado laboral.
Menos oportunidades para quienes buscan su primer empleo
La transformación tecnológica está modificando el mercado laboral y uno de los principales retos se encuentra en los puestos de entrada, aquellos que tradicionalmente permiten a jóvenes sin experiencia comenzar una trayectoria profesional.
De acuerdo con una investigación del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), entre el primer trimestre de 2021 y el mismo periodo de 2026, el crecimiento anual de las ofertas de empleo de nivel inicial en México pasó de 9% a 3%.
Esto representa una desaceleración importante en la generación de oportunidades para quienes buscan incorporarse por primera vez al mercado laboral.
Sin embargo, el IMCO aclara que esta reducción no puede atribuirse directamente a la inteligencia artificial, ya que también puede estar relacionada con el entorno económico, los cambios en determinados sectores y las variaciones en la demanda de trabajadores.
La inteligencia artificial cambia los puestos junior
La expansión de herramientas de inteligencia artificial está modificando las tareas que anteriormente realizaban trabajadores que apenas comenzaban su carrera.
Actividades administrativas, análisis básico de información, generación de contenidos y otras labores rutinarias pueden ser cada vez más apoyadas o automatizadas mediante tecnología.
El problema es que estos puestos representan mucho más que un primer salario: permiten a los jóvenes adquirir experiencia, desarrollar habilidades profesionales, aprender a trabajar en equipo y construir una trayectoria laboral.
Por ello, una reducción prolongada de estas oportunidades podría dificultar el acceso de los jóvenes al mercado laboral y generar una brecha entre quienes ya cuentan con experiencia y quienes buscan su primer empleo.
El reto también alcanza a universidades y empresas
El IMCO plantea que las instituciones educativas y las empresas tendrán que replantear sus modelos de formación para crear nuevas oportunidades de aprendizaje práctico.
La preparación deberá incluir el uso responsable y productivo de la inteligencia artificial, además de fortalecer capacidades que son más difíciles de automatizar, como el pensamiento crítico, la comunicación, la resolución de problemas, la creatividad y el trabajo colaborativo.
La preocupación no es únicamente de corto plazo. La reducción de puestos iniciales también podría afectar a las propias empresas, debido a que estos empleos funcionan como una vía para formar a los trabajadores que posteriormente pueden ocupar posiciones de mayor responsabilidad.
Contratación basada en habilidades gana importancia
Otra de las tendencias identificadas por el IMCO es el avance de la contratación basada en habilidades.
Esto significa que algunas empresas podrían otorgar mayor peso a las competencias que una persona puede demostrar y reducir requisitos académicos que no estén directamente relacionados con las funciones del puesto.
El cambio no significa que los estudios universitarios hayan perdido importancia. La educación superior continúa relacionada con mejores perspectivas profesionales, pero el mercado laboral también comienza a valorar de manera creciente las capacidades específicas de los candidatos.
Capacitación será clave hacia 2030
La transformación tecnológica también incrementará la necesidad de actualizar conocimientos durante toda la vida laboral.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que uno de los principales desafíos de la transformación tecnológica consiste precisamente en garantizar que los trabajadores puedan adquirir nuevas habilidades.
La organización advierte que los jóvenes enfrentan un reto particular: si la inteligencia artificial sustituye algunas de las tareas que tradicionalmente realizaban al comenzar su carrera, será necesario encontrar nuevas formas para que puedan obtener la experiencia necesaria para desarrollarse profesionalmente.
El IMCO también destaca que, hacia 2030, una parte importante de los trabajadores necesitará actualizar sus habilidades o prepararse para desempeñar funciones diferentes.
México enfrenta una transición laboral
La inteligencia artificial no significa necesariamente que desaparecerán todos los empleos juveniles. El desafío consiste en cómo cambiarán las tareas y qué nuevas capacidades serán necesarias.
Para México, el reto será evitar que la transformación tecnológica cierre la puerta a quienes buscan su primer empleo y, al mismo tiempo, aprovechar la IA para aumentar la productividad y generar nuevas oportunidades.
El futuro del mercado laboral dependerá, en buena medida, de la capacidad de universidades, empresas y gobiernos para adaptar la capacitación, crear experiencias prácticas y preparar a los trabajadores para empleos que todavía están evolucionando.
Un cambio que ya comenzó
La reducción en el crecimiento de las vacantes de nivel inicial es una señal que merece seguimiento. Aunque los datos disponibles no permiten afirmar que la inteligencia artificial sea la causa directa de esta desaceleración, sí muestran que el modelo tradicional de incorporación de los jóvenes al trabajo está enfrentando nuevos desafíos.
La clave será lograr que la tecnología no se convierta en una barrera de entrada, sino en una herramienta para que las nuevas generaciones puedan desarrollar las habilidades que demandará el mercado laboral del futuro.
Redacción





