San Luis Potosí.- S.L.P. ( El Portal).-La dirigente estatal de Morena, Rita Ozalia Rodríguez, fue presuntamente hostigada dentro del recinto legislativo por Ulises Sánchez, identificado como operador del aspirante a la gubernatura Gerardo Sánchez Zumaya.
Difunden videos del incidente
De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, el hombre habría acorralado a la lideresa morenista, además de gritarle y grabarla mientras le exigía que “obedeciera la voz del pueblo” y que “haga lo correcto señora Rita”.
El episodio fue señalado como un posible acto de intimidación y violencia política contra una mujer, presentado bajo la apariencia de un reclamo ciudadano y relacionado con la presión para impulsar determinadas candidaturas.
Cuestionan presión para definir candidaturas
Tras la difusión del material surgieron críticas hacia el comportamiento mostrado en el video, al considerar que este tipo de acciones no corresponden a una participación ciudadana legítima cuando buscan ejercer presión mediante el hostigamiento.
“El pueblo no acorrala mujeres en la calle para imponer candidaturas. Eso no es pueblo, es matonería política”, fue parte de los señalamientos realizados tras conocerse el caso.
Rita Ozalia Rodríguez es la dirigente electa de Morena en San Luis Potosí, por lo que el hecho fue interpretado como un intento de presionar a la dirigencia estatal mediante amedrentamiento y generar divisiones al interior del partido.
Señalan contradicción en discurso de aspirante
Gerardo Sánchez Zumaya, originario de Tanquián, busca la gubernatura bajo el discurso de que “el pueblo decida” y en contra de los llamados “políticos rancios”. Sin embargo, el episodio generó cuestionamientos al considerar que la intimidación contradice ese discurso y desplaza la propuesta, la estructura y el trabajo territorial.
Crece la crítica dentro de Morena
El caso también provocó críticas al interior de Morena, donde se cuestionó que un aspirante permita acciones de hostigamiento contra la propia presidenta estatal del partido.
Los señalamientos plantearon dudas sobre el respeto a las reglas internas y a la conducción política que tendría un aspirante si llegara a encabezar el Gobierno del Estado.
El episodio fue presentado por sus críticos no como la simple acción de un ciudadano, sino como una muestra de las formas utilizadas para ejercer presión dentro del proceso de definición de candidaturas.
Lucía López/Redacción.





