( El Portal).-La nueva colección de playeras de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026, impulsada por Adidas y presentada como un homenaje al trabajo artesanal mexicano, desató una nueva controversia relacionada con explotación laboral, apropiación cultural y uso comercial de técnicas textiles indígenas.
La discusión surgió luego de que la promotora cultural Luz Valdez difundiera una serie de testimonios y videos en redes sociales sobre las condiciones en las que artesanas del municipio de Naupan, en la Sierra Norte de Puebla, participaron en la elaboración de ediciones especiales del jersey del Tri.
De acuerdo con la información difundida, Adidas trabajó junto con la empresa mexicana Someone Somewhere y el colectivo Mujeres Unidas Chakalxochitl, integrado por artesanas de la región. El proyecto fue presentado públicamente como una colaboración para visibilizar el bordado tradicional poblano; sin embargo, diversas voces señalaron irregularidades en el proceso.
Señalamientos por pagos y condiciones de trabajo
Según testimonios citados por Luz Valdez, algunas artesanas habrían recibido pagos de entre 25 y 36 pesos por hora, con jornadas mínimas de cinco horas diarias y metas de producción de al menos dos camisetas por día.
Las trabajadoras también señalaron que las labores se realizaban dentro de la Casa de Cultura “Amochkali”, un espacio público adaptado temporalmente como taller de producción. Ahí, aseguran, existían controles de entrada y salida mediante reloj checador y restricciones de acceso por temas de confidencialidad.
Otro de los puntos cuestionados fue la falta de afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). De acuerdo con los testimonios difundidos, en lugar de seguridad social se ofrecía atención médica privada remota.
Además, algunas artesanas denunciaron que piezas con defectos menores eran devueltas para rehacerse sin pago adicional y que existieron despidos de mujeres que colaboraban con otras marcas textiles fuera de su horario laboral.
Debate sobre autenticidad cultural
La controversia también alcanzó el terreno cultural. Críticos del proyecto aseguran que las técnicas utilizadas en las playeras no corresponden al bordado tradicional de Naupan.
En esa comunidad predominan técnicas como el hilo contado o pepenado; sin embargo, según los testimonios difundidos, las artesanas fueron capacitadas para realizar puntadas contemporáneas como nudo francés, punto de arroz o zigzag, más cercanas a procesos industriales o decorativos comerciales.
Esto abrió el debate sobre si realmente se trató de una colaboración artesanal auténtica o de una maquila disfrazada de proyecto cultural.

Un antecedente reciente para Adidas
La polémica revive además un conflicto reciente protagonizado por Adidas en México. En 2025, la marca enfrentó acusaciones de apropiación cultural por las sandalias “Oaxaca Slip-On”, diseñadas por Willy Chavarría e inspiradas en huaraches tradicionales de Villa Hidalgo Yalálag, Oaxaca.
Tras la presión pública y la intervención del gobierno oaxaqueño, Adidas ofreció disculpas y sostuvo reuniones con representantes de la comunidad zapoteca.
Ahora, menos de un año después, la firma alemana vuelve a enfrentar cuestionamientos por el uso de elementos culturales mexicanos dentro de campañas comerciales internacionales.
Sin postura oficial de Adidas
Hasta el momento, Adidas no ha emitido un comunicado oficial detallando su postura sobre las acusaciones.
Por su parte, Someone Somewhere aseguró mediante una carta enviada a Luz Valdez que el proyecto respetó acuerdos legales, pagos establecidos y colaboración directa con las artesanas participantes.
La discusión continúa creciendo en redes sociales, donde usuarios, activistas y especialistas en cultura indígena exigen mayor transparencia sobre las condiciones laborales y el verdadero beneficio económico que reciben las comunidades artesanales cuando colaboran con grandes marcas internacionales.
*Imagen tomada de Instagram
Redacción





