Un estudio publicado en la revista Science Advances advierte que las poblaciones de renos del Ártico y caribúes de América del Norte enfrentan una drástica reducción antes de que termine el siglo, si no se reducen de forma inmediata y contundente las emisiones de gases de efecto invernadero.
En las últimas décadas, estos emblemáticos animales han sufrido una disminución alarmante: de 5,5 millones de ejemplares a menos de 1,9 millones, lo que equivale a una caída de alrededor del 60 %. En regiones de Alaska y Canadá, algunos rebaños han perdido más del 90 % de sus individuos, sin señales claras de recuperación.
El estudio, liderado por universidades de Australia y Dinamarca, señala que América del Norte será la región más afectada. Si las emisiones continúan al ritmo actual, las poblaciones de caribúes podrían reducirse más del 80 %, superando incluso el declive proyectado para otras áreas del Ártico.
Impacto ecológico y social
Los renos y caribúes desempeñan un papel esencial en la tundra: controlan el crecimiento de la vegetación, promueven la biodiversidad y favorecen la captura de carbono en el suelo. Su desaparición provocaría un efecto dominó que aceleraría el cambio climático y alteraría profundamente los ecosistemas, además de afectar a comunidades indígenas que dependen de ellos para su subsistencia cultural y alimentaria.
Causas del declive
El cambio climático está modificando las condiciones de vida de estas especies:
- Lluvias invernales que se congelan en capas de hielo, bloqueando el acceso al alimento.
- Cambios en la vegetación, con la pérdida de líquenes esenciales en su dieta.
- Mayor presencia de insectos en verano, que les provoca estrés y desgaste físico.
Estos factores ya han provocado mortandades masivas en regiones como Svalbard y Siberia.
Llamado urgente
Los investigadores advierten que solo una reducción drástica de las emisiones y una mayor inversión en conservación podrían evitar un colapso irreversible de estas poblaciones. La protección de los caribúes y renos es clave para preservar el equilibrio del Ártico y frenar el avance del calentamiento global.
Redacción





