El técnico admite que el cambio fue una decisión personal, pero no lo hará por respeto a los 103 años de tradición del estadio, la afición y la historia del club.
El entrenador del Valencia, Javier Aguirre, ha rectificado su decisión inicial y finalmente mantendrá al equipo en el banquillo que históricamente ha ocupado en Mestalla, descartando así el cambio de ubicación que había previsto estrenar este sábado ante el Athletic.
El técnico mexicano confirmó este viernes que la idea de trasladar al conjunto valencianista al banquillo situado en el lado derecho de la Tribuna partió exclusivamente de él, aunque aseguró que nunca consideró la cuestión un asunto especialmente relevante. Tras conocer las reacciones que había suscitado la medida y valorar el componente simbólico de la tradición, optó por rectificar.
Lo del banquillo sí fue cosa mía. Pero, como no era tan importante, me dijeron a mí. Y es verdad que el argumento más sólido es la tradición: los 103 años de Mestalla en el mismo lugar. Pues no seré yo quien rompa con la tradición, el respeto al estadio, a la afición y al banquillo. Y se quedan en el mismo sitio”, explicó Aguirre.
El argumento más sólido es la tradición: los 103 años de Mestalla en el mismo lugar. No seré yo quien rompa con la tradición, el respeto al estadio
La rectificación pone fin a una iniciativa que había sorprendido a parte del valencianismo por afectar a una de las costumbres más arraigadas del estadio. Desde hace décadas, el Valencia ocupa el banquillo situado a la izquierda de la Tribuna, una ubicación vinculada históricamente a la proximidad con el vestuario local. Esa disposición permite una salida directa de futbolistas, técnicos y empleados al terreno de juego sin cruzarse con la expedición visitante.
La decisión inicial no respondía a motivos logísticos ni de capacidad. Ambos banquillos disponen de prestaciones similares, por lo que el cambio obedecía principalmente a una preferencia del entrenador. De hecho, Aguirre ya había impulsado una medida semejante durante su etapa al frente del Mallorca y pretendía repetir la experiencia en Mestalla.
Sin embargo, el peso de la tradición ha terminado por imponerse. El entrenador reconoció que el argumento histórico resultó determinante para reconsiderar su postura y aseguró que no tenía ningún interés especial en mantener la modificación. “No era algo que a mí me quitara el sueño”, afirmó antes de restar trascendencia al episodio y definirse como “un tipo de lo más normal”. “No soy supersticioso ni cabezón”, remató en la rueda de prensa previa al partido contra el Athletic.
No era algo que me quitara el sueño, no soy supersticioso ni cabezón
La marcha atrás llega además en un momento de especial carga simbólica para el estadio valencianista. Mestalla afronta sus últimos meses de actividad tras más de un siglo de historia en el mismo emplazamiento, una circunstancia que ha reforzado la sensibilidad de aficionados y entorno hacia cualquier elemento ligado a la identidad del recinto.
De este modo, el Valencia seguirá ocupando su ubicación habitual junto al vestuario local y el debate sobre el cambio de banquillo queda cerrado antes incluso de llegar a estrenarse en partido oficial.
Con información de Marca.





