El fenómeno será visible en gran parte del país durante la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto; será un eclipse parcial y la Luna podría adquirir tonos rojizos.
Ciudad de México, 24 de agosto de 2026.— México se prepara para otro espectáculo astronómico durante agosto: un eclipse lunar parcial que podrá observarse durante la noche del 27 de agosto y la madrugada del 28, de acuerdo con información de la NASA.
El fenómeno ocurrirá cuando la Luna atraviese la sombra proyectada por la Tierra. A diferencia del eclipse lunar total ocurrido el pasado 3 de marzo, en esta ocasión la Luna no quedará completamente cubierta por la sombra terrestre.
¿Habrá “Luna Roja”?
Sí, podría observarse una tonalidad rojiza o anaranjada en la parte de la Luna que ingrese en la sombra terrestre, debido a la forma en que la atmósfera de nuestro planeta filtra y desvía la luz solar.
Sin embargo, no debe confundirse con una “Luna de sangre” producida por un eclipse lunar total. El evento de agosto será parcial, aunque será uno de los eclipses lunares parciales más profundos de los próximos años: aproximadamente 96% del disco lunar quedará cubierto por la umbra terrestre en el máximo del fenómeno.
Al acercarse el máximo, la parte de la Luna inmersa en la umbra puede adquirir tonos rojizos, cobrizos o anaranjados. No será un eclipse total, por lo que no toda la superficie se convertirá en una clásica “Luna de sangre”, pero el efecto cromático podría resultar especialmente llamativo.
¿Se podrá ver desde México?
La respuesta es sí. La NASA señala que el eclipse del 28 de agosto, en fecha UTC, será visible desde las Américas, además de regiones de Europa y África.
En el centro de México, la fase penumbral comenzará a las 19:23 horas del 27 de agosto. En Ciudad de México, la Luna estará todavía baja, a unos 8 grados sobre el horizonte Este-Sureste, por lo que hay que buscar un sitio sin edificios, árboles o montañas que bloqueen esa dirección.
Lo sabroso llegará a las 20:33 horas, cuando la Luna empiece a entrar en la umbra, alcanzando su máximo cerca de las 22:12, con una magnitud cercana al 0.93, lo que significa que, por ejemplo en CDMX, alrededor del 93.9 % del disco lunar, se oscurecerá.
Después del máximo, la sombra comenzará a retirarse, terminando la fase parcial alrededor de las 23:52 horas y la penumbral hacia la 01:01 de la madrugada del 28 de agosto. En total, el eclipse durará unas 5 horas y 38 minutos.
¿Cuándo será?
El espectáculo comenzará durante la noche del jueves 27 de agosto y continuará durante las primeras horas del viernes 28 de agosto, dependiendo de la zona horaria.
La mayor parte del continente americano tendrá condiciones favorables para observar el eclipse, convirtiendo a México en uno de los países donde podrá apreciarse el fenómeno de principio a fin.
¿Por qué la Luna cambia de color?
Durante un eclipse lunar, la Tierra se coloca entre el Sol y la Luna y bloquea directamente parte de la luz solar.
La atmósfera terrestre desvía parte de esa luz hacia la Luna. Los tonos azules se dispersan con mayor facilidad y las longitudes de onda rojizas pueden atravesar la atmósfera y alcanzar la superficie lunar, provocando el característico aspecto rojizo, cobrizo o anaranjado.
Un año con dos eclipses lunares
El eclipse de agosto será el segundo eclipse lunar de 2026. El primero ocurrió el 3 de marzo, cuando México pudo observar un eclipse lunar total que convirtió a la Luna en una auténtica “Luna de sangre”.
La NASA confirma que el evento de agosto será parcial, por lo que las publicaciones que anuncien un eclipse lunar total o una “Luna de sangre total” para el 27 o 28 de agosto deben tomarse con cautela.
Recomendaciones para observarlo
Para disfrutar del eclipse se recomienda buscar un sitio con poca contaminación lumínica, tener una vista despejada hacia el cielo y consultar previamente el pronóstico meteorológico de cada región.
No es necesario utilizar protección ocular especial, ya que observar directamente un eclipse lunar no representa el mismo riesgo que mirar un eclipse solar.
El cielo mexicano volverá a ofrecer así un espectáculo astronómico durante la última semana de agosto, con una Luna parcialmente oscurecida y la posibilidad de observar tonalidades rojizas durante el máximo del eclipse.
Redacción





