La lucha de los mexicanos por jugar en la NFL

Alfredo Gutiérrez no ha jugado un solo minuto en un partido oficial de la Liga Nacional de Futbol Americano de Estados Unidos (NFL), aun así aspira a convertirse en el primer jugador formado en el deporte universitario de México en ganar un Super Bowl cuando este domingo los 49’s de San Francisco se enfrenten a los Jefes de Kansas City.

El mexicano que hace 28 años nació en Tijuana, Baja California, es integrante del equipo de prácticas de los 49’s, donde se desempeña como tackle ofensivo. Forma parte de un universo de jugadores que no estudiaron en una escuela estadounidense y cuya probabilidad de llegar a uno de los 32 rosters de la NFL es menor al uno por ciento.

No obstante, si San Francisco levanta el trofeo Vince Lombardi, Gutiérrez también recibirá un anillo de campeón, aunque de menor valor al de los titulares.

“Mi hijo nació prácticamente en un campo de futbol americano y estar en un Super Bowl no es algo que normalmente le pase a personas como nosotros. Está cumpliendo un sueño y no sé cómo explicarlo”, dice Alfredo Gutiérrez Rolón, padre del exjugador de los Borregos del Tecnológico de Monterrey Campus Monterrey.

“Verlo ahí con los mejores jugadores me recuerda a cuando él estaba chiquito, siempre jugando contra los más grandes. Jugaba en la calle, en estacionamientos, entre piedras, en la tierra porque no había campos. Yo creo que Isaac Alarcón (jugador regiomontano que en 2020 llegó con los Vaqueros de Dallas) al igual que mi hijo son iconos, porque saben lo que se siente ponerse un casco, sudar una camiseta, entrenar durísimo y que no te metan a jugar; y a la siguiente semana volver a entrenar y que sigas esperando tu oportunidad. Eso es parte del crecimiento en el futbol americano y en la vida, saber esperar tu momento para salir adelante”, añade.

Este 11 de febrero, los 49’s de San Francisco intentarán obtener su sexto anillo de campeones y los Jefes de Kansas City, el cuarto, que sería el tercero para Patrick Mahomes, quien está llamado a convertirse en el nuevo quarterback leyenda de la NFL. Sin importar lo que ocurra en el campo del Allegiant Stadium de Las Vegas, el domingo será un día que marcará la vida y la carrera de Alfredo Gutiérrez.

“Estoy orgulloso de mi hijo, sea cual sea el resultado del domingo. Es un logro más a todo su esfuerzo, porque en la NFL no es nada más el físico, tienes que estar totalmente preparado emocional y mentalmente. Se necesita tener mucho corazón y aguantar la presión. Así como lo ven de grandote es muy cariñoso con toda su familia, es un buen deportista y un buen ser humano”.

Alfredo Gutiérrez Urías tuvo la fortuna de nacer en una familia amante del futbol americano, así fue como se dejó hechizar por este deporte a los cinco años. Fue un niño al que siempre se le exigió que jugara al más alto nivel. Sus tíos, primos y su propio padre lo acicateaban.

En los inicios de su carrera Gutiérrez quería ser corredor o el pateador que anotara los goles de campo que muchas veces dan las victorias, y así fue mientras el tamaño de su cuerpo se lo permitió. En su debut en la liga infantil donde participaba anotó un touchdown en una carrera de 60 yardas, pero en poco tiempo dio el estirón y fue cambiado de posición: se convirtió en liniero defensivo para aprovechar su figura más atlética y velocidad. Curiosamente es la misma posición que desempeñó su padre cuando jugaba en el Colegio de Bachilleres en Tijuana.

Alfredo Gutiérrez Urías mide 2.06 metros, pesa 150 kilogramos y es el segundo mexicano que llegó a un equipo de la NFL gracias al International Player Pathway (IPP), un programa que arrancó en 2017 para que los jugadores internacionales tengan la oportunidad de probarse en la mejor liga del mundo, competir al más alto nivel, pulir sus habilidades y tratar de ganarse un lugar en un roster.

Alfredo Gutiérrez estudió la licenciatura en Mercadotecnia en el Tec de Monterrey gracias a una beca del 80 por ciento que recibió por sus cualidades deportivas. Fue figura de los Borregos Salvajes y pieza clave para conseguir el título de la Conferencia Premier de la Comisión Nacional Deportiva Estudiantil de Instituciones Privadas (Conadeip) en 2019. En 2021, San Francisco lo reclutó mediante el IPP.

Ganarse un lugar en el roster oficial de 53 jugadores que tiene cada franquicia de la NFL es sumamente complicado. Los jugadores con el status del IPP no pueden ser activados para jugar durante la temporada. Para ser elegibles deben renunciar a la etiqueta de excepción del programa internacional, lo que los obliga a ganarse un sitio como cualquier otro jugador profesional. La mayoría de las veces los extranjeros que llegan vía el IPP cumplen con sus años de contrato y luego son cortados.

Cada año la NFL designa mediante un sorteo a una división de la liga para que reciba a los jugadores IPP en sus escuadras de prácticas. Esto les permite mantener a un jugador adicional en la lista de 90 para la pretemporada y la de 53 jugadores del roster oficial de temporada. Si algún equipo renuncia a su jugador internacional, éste pasa por un sistema de waivers que le permite ser reclamado por otros equipos.

En marzo próximo termina el contrato de Alfredo Gutiérrez con San Francisco y su futuro es incierto. No sabe si entrará en los planes para la próxima temporada. Ya sin la protección del programa internacional podría ver terminada su aventura en la NFL.

El mexicano disputó un partido de pretemporada el 20 de agosto de 2023. Vio acción sólo dos minutos en el triunfo de San Francisco 17-7 sobre los Vikingos de Minnesota. No ha tenido más apariciones para mostrarse, lo cual complica todavía más que se quede en algún equipo.

Pablo Viruega, narrador y analista de futbol americano en la cadena estadounidense ESPN, considera que el hecho de que Gutiérrez Urías sea parte de la NFL es un mérito que no debe pasar desapercibido, pues apenas el 1.6 por ciento de los jugadores egresados del sistema de universidades de Estados Unidos son considerados para jugar en la mejor liga del mundo. Las probabilidades para los extranjeros son menores. No es un camino fácil para nadie.

“No es nada sencillo llegar a un equipo de la NFL, ya quisieran muchos llegar a donde está Alfredo. Creo que él es un ejemplo de determinación, dedicación, compromiso y carácter. Saber desde el principio de la temporada que no vas a jugar un solo partido a muchos los podría desmotivar, sin embargo, él sigue ahí haciendo su trabajo, porque cumple su rol en la escuadra de prácticas. Para mí eso es muy loable”, explica Viruega, quien desde 2008 vive en Bristol, Connecticut, donde ESPN tiene sus oficinas principales.

El analista con más de 30 años de experiencia en la NFL enfatiza que el nivel del futbol americano en México equivale a la cuarta división en Estados Unidos, pues ni las universidades públicas ni las privadas tienen como prioridad formar deportistas profesionales. Los “destellos” de jugadores como Isaac Alarcón, Rolando Cantú y Alfredo Gutiérrez hablan bien del trabajo del programa de los Borregos Salvajes y también de la ONEFA (la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano), pero principalmente de la mentalidad y el esfuerzo físico de estos jugadores.

Isaac Alarcón fue el primer mexicano en ser seleccionado por el IPP, así llegó en 2020 a los Vaqueros de Dallas, uno de los equipos más emblemáticos de la NFL. En agosto del año pasado fue dejado en libertad y quedó disponible para cualquiera de los otros 31 equipos, al menos durante 24 horas, antes de que los propios Vaqueros volvieran a ser elegibles para firmarlo para el equipo de prácticas regular, es decir, ya fuera del programa internacional.

Alarcón, ahora con 25 años, pasó tres temporadas como liniero ofensivo en el equipo de prácticas antes de ser cambiado a la posición de tackle defensivo. Tras su salida de Dallas siguió entrenando al máximo nivel en busca de mantenerse en un equipo. En enero último fue anunciado como jugador de reserva para la próxima temporada justamente con los 49’s de San Francisco.

Alarcón, también egresado del mismo plantel del Tecnológico de Monterrey que Alfredo Gutiérrez, fue pieza clave para que el segundo diera el salto internacional. Le dio consejos sobre cómo bajar de peso y enfocarse en la velocidad, que le sirvieron para que también fuera reclutado mediante el programa internacional de la NFL.

Aún es incierto si en la próxima temporada podrán ser compañeros en los 49’s, sin embargo, para Pablo Viruega ambos cuentan con capacidades físicas que les permiten pelear por un lugar en el equipo, sin olvidar que el programa deportivo del que provienen está 10 escalones abajo del de las universidades estadounidenses.

“No es por demeritarlos, y sí, el físico cuenta mucho, les ayuda a competir, pero a veces puedes tener el tamaño, la talla, pero quizá no la velocidad ni los fundamentos para jugar. Y esto lo dijo una vez Isaac Alarcón, “me están enseñando a jugar otra vez”, explica.

Alfredo Gutiérrez Urías destaca por el tamaño de su cuerpo y su fuerza, se siente su presencia en el terreno de juego. A eso hay que sumarle su personalidad: es respetuoso, educado y disciplinado; está comprometido en mejorar su técnica al correr y la velocidad, que es uno de sus puntos débiles.

A Isaac Alarcón Viruega lo define como “el jugador que ningún entrenador quiere perder”. Es muy comprometido en los entrenamientos, atento, educado y disciplinado. Está listo para competir en cualquier equipo. A pesar de los esfuerzos de ambos es muy complicado que puedan integrarse al roster de los 53 titulares.

“No quiero ser pesimista, ni demeritar nada, pero soy realista y veo difícil que Alfredo Gutiérrez se pueda quedar en el equipo la próxima temporada. Como mexicano me encantaría, pero sí hay distancias muy grandes en cuanto al nivel con los otros jugadores. Gracias al programa internacional llegan grandes futbolistas a la NFL, pero si soy sincero nadie debuta con los equipos, es casi imposible”, sentencia Pablo Viruega.

Rolando Cantú fue el primer jugador mexicano formado en la ONEFA que debutó en la NFL. Lo hizo en 2006 con los Cardenales de Arizona en el último partido de esa temporada ante los Potros de Indianápolis de Payton Manning. Al igual que Alarcón y Gutiérrez también es un ex-Borrego del Tec de Monterrey, pero su camino a la NFL fue directo de la NFL Europa, una liga que nació en 1998 y desapareció en 2007 debido a problemas financieros.

Cantú jugaba con los Truenos de Berlín cuando en 2005 le llegó la invitación de Arizona para ser parte de las reservas. Su vida dio un vuelco cuando en el último partido de la temporada regular fue llamado para ocupar la posición de guardia ofensivo y cumplió su máximo sueño de jugar en la NFL. Se quedó un año más con el equipo, pero una lesión en la rodilla lo alejó de los emparrillados.

El orgullo no le cabe en el cuerpo cuando habla de Isaac Alarcón y de Alfredo Gutiérrez. Dice que se ve reflejado y emulado por los dos. Actualmente trabaja como gerente de negocios internacionales con los Cardenales de Arizona y es comentarista en las transmisiones en español del equipo. Se siente plenamente realizado porque sigue formando parte del deporte que tanto ama, aunque no pudo tener una carrera longeva en la NFL.

“Siempre supe que el porcentaje para debutar era muy bajo, siempre fui consciente de que menos del uno por ciento lo consigue. Creo que eso fue lo que me motivó para seguir adelante, para seguir estudiando y demostrar que yo podía con el paquete porque ésa era mi meta. Sabía que me merecía la plaza, pero también que si fallaba había mil 500 jugadores esperando para ocupar mi lugar”, recalca.

Para él, que haya dos mexicanos en la NFL que salieron de México, que no es un semillero, es todo un logro, y lo equipara a como si un futbolista estuviera en el Manchester United o el Chelsea, en la Liga Premier. Es consciente de que algunas personas suelen demeritar el trabajo de Gutiérrez y Alarcón porque no participan en juegos oficiales, por eso es importante aclarar que a ellos básicamente les pagan por entrenar.

“Cuando tienes casos como el de Isaac y Alfredo sobresale nuestro futbol americano mexicano y ellos tienen la oportunidad real de quedarse con un equipo”, asegura.

A diferencia de Pablo Viruega, Cantú sí cree que ambos jugadores se quedarán en San Francisco y que tienen altas probabilidades de conformar el roster de 53. “Se lo han ganado”, dice. Al ser inquirido sobre lo que se necesita para que los mexicanos puedan llegar a la NFL enlista lo que a él le funcionó: “Es una combinación de muchas cosas. En primer lugar, saber hablar inglés. El conocimiento técnico, teórico y práctico del futbol americano es primordial, y debe ir a la par de cómo te desarrolles física y mentalmente”.

Con información Proceso

Siguenos:

FacebookEl Portal SLP

TikTok@elportalmx1

Instagram @elportalmx

Telegram

Twitter ElPortalMx

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top