(El Portal).-Aunque parece una acción cotidiana y sencilla, sonarse la nariz de manera incorrecta puede provocar molestias e incluso complicaciones de salud. Especialistas en vías respiratorias advierten que hacerlo con demasiada fuerza o de forma inadecuada puede afectar los oídos y los senos paranasales.
¿Por qué es importante hacerlo bien?
La nariz cumple una función esencial en el sistema respiratorio: filtra, humedece y calienta el aire que entra al organismo. Cuando hay resfriado, alergia o sinusitis, la acumulación de moco puede generar congestión y presión.
Sin embargo, sonarse con demasiada fuerza puede empujar la mucosidad hacia los senos paranasales o hacia la trompa de Eustaquio, aumentando el riesgo de infecciones como sinusitis u otitis.
La técnica correcta paso a paso
De acuerdo con recomendaciones médicas, la forma adecuada de sonarse la nariz es la siguiente:
- Utilizar un pañuelo desechable limpio.
- Tapar una fosa nasal mientras se sopla suavemente por la otra.
- Repetir el procedimiento en el lado contrario.
- Evitar soplar con fuerza excesiva.
- Lavarse las manos después.
Este método permite liberar la mucosidad sin generar presión interna innecesaria.
Errores comunes
Entre las prácticas que deben evitarse destacan:
- Sonarse ambas fosas nasales al mismo tiempo con mucha fuerza.
- Sonarse repetidamente sin descanso cuando la nariz está completamente bloqueada.
- No hidratarse, lo que espesa las secreciones.
- Reutilizar pañuelos desechables.
¿Qué hacer si la congestión es intensa?
Cuando la mucosidad es muy espesa, los especialistas recomiendan realizar lavados nasales con solución salina antes de sonarse. Esto ayuda a fluidificar las secreciones y facilita su expulsión sin generar presión excesiva.
También es importante mantener una buena hidratación y, en caso de síntomas persistentes como dolor facial, fiebre o presión en los oídos, acudir a valoración médica.
Prevención y cuidado
Sonarse la nariz correctamente no solo alivia la congestión, sino que también previene complicaciones. Adoptar esta técnica sencilla puede marcar la diferencia durante temporadas de resfriados o alergias.
Aunque parezca un gesto menor, hacerlo bien es parte del cuidado básico de la salud respiratoria.
Redacción





