Al finalizar el 2025, el panorama político internacional y local deja saldos negativos para diversos líderes, marcados por crisis de gobernabilidad, bajos índices de popularidad y señalamientos de corrupción. Según los últimos datos de consultoras especializadas y el Índice de Percepción de la Corrupción, estos son los personajes peor evaluados:
1. El Cono Sur: Crisis de aprobación en Venezuela y Colombia
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cierra el 2025 como el líder con la imagen más deteriorada de Sudamérica. De acuerdo con el ranking de CB Consultora, mantiene una imagen negativa del 72.1%. En una situación similar de desgaste se encuentra Gustavo Petro en Colombia, quien finaliza el año con una desaprobación del 61.4%, ubicándose consistentemente en los últimos lugares de aceptación en la región.
2. México: Gobernadores bajo la lupa
En el ámbito estatal mexicano, el balance de 2025 señala a Javier May Rodríguez, gobernador de Tabasco, como el peor calificado del país, alcanzando apenas un 32% de aprobación ciudadana según métricas de Encuestas GI. Acompañan los niveles bajos de popularidad otros mandatarios como:
- Marina del Pilar Ávila (Baja California): 38% de aprobación.
- Óscar Eduardo Ramírez (Chiapas): 40% de aprobación.
- Mara Lezama (Quintana Roo): 41% de aprobación.
En el plano partidista, Alejandro “Alito” Moreno continúa siendo una de las figuras con mayor rechazo social y político tras un año de debilitamiento para el PRI.
3. España: Desgaste institucional
En España, el 2025 ha sido calificado por la oposición como un año de “colapso institucional”. Pedro Sánchez termina el año bajo una intensa presión política, siendo señalado por el Partido Popular como el responsable de la peor gestión en la historia democrática reciente. Paralelamente, la figura de Yolanda Díaz ha sufrido un desgaste considerable, enfrentando peticiones de dimisión por sectores que consideran agotado su proyecto político.
4. Perú: El fin de una era
La gestión de Dina Boluarte culmina el 2025 marcada por un rechazo histórico. La percepción pública en Perú ha sido tan desfavorable que su salida de la presidencia ha sido catalogada por gran parte de la población como uno de los sucesos necesarios para la estabilidad del país hacia 2026.
Con información de Infobae.





