La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este martes la histórica política exterior mexicana basada en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, al subrayar que México no puede avalar bajo ninguna circunstancia una intervención extranjera ni el uso de la fuerza para remover a un presidente de otro país, independientemente de las opiniones que existan sobre su gobierno.
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria reiteró que en México no se persigue a nadie por sus ideas y que lo que prevalece es el debate público. En ese contexto, hizo una clara distinción entre criticar a un gobierno y respaldar una intervención internacional.
“Incluso aunque alguien estuviera en contra de Maduro, eso es muy distinto a estar a favor de una intervención”, afirmó, al advertir que permitir que una potencia utilice la fuerza para derrocar a un mandatario sentaría un precedente inaceptable.
Sheinbaum señaló que la soberanía del pueblo de Venezuela es un asunto que compete exclusivamente a los venezolanos, así como la soberanía de México corresponde únicamente a los mexicanos. Insistió en que los problemas internos de cualquier nación deben resolverse mediante mecanismos pacíficos, como el diálogo o las instancias multilaterales, y no a través de invasiones o presiones armadas.
La presidenta destacó que estos principios no solo responden a una convicción política, sino que constituyen una obligación constitucional del titular del Ejecutivo federal. En ese sentido, subrayó que todos los Estados son jurídicamente iguales en el ámbito internacional, independientemente de su tamaño, poder económico o capacidad militar.
Recordó que la política exterior mexicana se sustenta en principios constitucionales como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso de la fuerza, lineamientos que tienen su origen en la Doctrina Estrada. Estos principios —dijo— han sido defendidos históricamente por distintos gobiernos, desde el respaldo del presidente Lázaro Cárdenas a la República Española hasta el papel de México en el Grupo Contadora para la pacificación de Centroamérica.
En otro tema, Sheinbaum se refirió a las declaraciones en Estados Unidos sobre la posibilidad de definir al fentanilo como un arma de destrucción masiva. Señaló que, aunque esa clasificación podría dar más argumentos para operaciones en territorio nacional, no implica que dichas posturas vayan a traducirse en acciones directas contra México.
La mandataria reafirmó que su gobierno no aceptará bajo ninguna circunstancia intervenciones, intromisiones o acciones unilaterales desde el extranjero. Recordó que su administración impulsó reformas constitucionales para blindar la soberanía nacional, mediante la incorporación de nuevos párrafos al artículo 40 y ajustes al artículo 19 de la Constitución, los cuales fueron aprobados por el Congreso.
Estas modificaciones establecen que el pueblo de México no consentirá actos lesivos a la integridad, independencia y soberanía del país, como golpes de Estado, injerencias electorales o violaciones al territorio nacional por tierra, mar, aire o espacio.
Sheinbaum enfatizó que cualquier intervención en tareas de investigación o persecución de delitos en territorio mexicano, sin autorización expresa del Estado mexicano, constituye un delito grave. Al mismo tiempo, reiteró la disposición de su gobierno a colaborar con Estados Unidos para evitar que las drogas lleguen a ese país, bajo el principio de responsabilidad compartida.
Asimismo, rechazó que la cooperación bilateral en materia de seguridad implique subordinación. “A ellos les toca una parte y a nosotros nos toca otra”, señaló, al destacar que México ha realizado un esfuerzo significativo en la reducción de la violencia. Adelantó que en el próximo informe de seguridad se dará a conocer una nueva disminución en los homicidios durante diciembre y aseguró que, en un periodo de un año y tres meses, este delito ha registrado una baja sostenida.
Finalmente, frente a declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien señaló que “algo se tendría que hacer con México” tras la detención de Nicolás Maduro, la presidenta sostuvo que su gobierno privilegia el diálogo permanente. Indicó que existe comunicación constante entre ambas administraciones, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Departamento de Estado, así como entre las áreas de seguridad y las fuerzas armadas de ambos países.
Sheinbaum consideró lejana la posibilidad de acciones unilaterales de Estados Unidos contra México y reiteró que la vía para atender el problema del narcotráfico y del fentanilo es la colaboración y la coordinación, no las amenazas.
Redacción





